EL ORIGEN



                                                                    ¿Por qué Piper Cut?




Bernardo Arzayus, Director. Nací en medio de aviones. La pasión de mi padre por la aviación y los aeromodelos a escala inundaron desde siempre nuestro hogar. Montones infinitos de revistas, planos, ruedas, madera de balsa, motores, radiocontroles, servos y pilotos de plástico con sus gorros de cuero se apilaban por todos los rincones del garaje convertido en taller de aeromodelismo. Mi padre construyó muchos aviones a lo largo de su vida. Y fue así cómo biplanos de principio de siglo, cazas de la Segunda Guerra, planeadores y avionetas enormes de más de dos metros y medio de envergadura se convirtieron en el centro de la vida familiar. Todos los domingos íbamos a volar los aviones de papá. Fueron días maravillosos, inolvidables. Pero sin duda, uno de los aeromodelos en particular me marcó para siempre, porque fue el avión con el que mi padre me enseñó a volar: La Piper Cub, enorme, siempre amarilla, con un dibujo como una zeta negra en el fuselaje, gigantescas alas con números negros y el logo de un oso en la cola. Esa avioneta también tenía algo especial para mi padre. Decía que tenía personalidad y que eso era lo que más le gustaba de los aviones. Mi padre construyó un par de ellas en diferentes momentos de su vida y más adelante mi hermano menor David también construyó una. Han pasado los años, mi padre murió hace ya unos cuantos. A diferencia de mis hermanos yo no seguí con la afición al aeromodelismo. En cambio, me metí de lleno en la ilusión del cine, de hacer películas y contar historias. Pero siempre he tenido cerca el amor por volar y jamás he olvidado la Piper Cub. Un día, buscando el nombre para la Productora me invadió el sonido del motor de la Piper y el recuerdo de la mirada de mi padre volando aquel estupendo avión. Me sentí muy feliz. Pensé entonces que esa emoción debería acompañarme siempre y guiar esta empresa. Después de dar varias vueltas al nombre, cambié la "b" de "Cub", por la "t" de "Cut" para que resultara más audiovisual. Y es así como nació Piper Cut Movies, gracias a mi padre, que me enseñó a volar.



El vídeo a continuación es una pequeña animación a partir de una vieja fotografía de mi familia, tomada una tarde de domingo de 1977, junto a la Piper Cub.